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Pasar la página

Pasar la página

Hace años que dibujo todos los días. No sé cuántos, creo que desde siempre.

Más allá del oficio o del pasatiempo, dibujo por pulso, por ansiedad, por costumbre. En servilletas, tickets, cartones y pantallas. Supongo que es como cuando la gente lleva un diario, pero un poco más abstracto.

Durante mucho tiempo sentí que esa montaña de hojas formaba las paredes de un fuerte: si el dibujo se interponía entre el mundo y yo, no hacía falta presentarme; ellos hablaban por mí. Hoy creo que el movimiento tiene que ser el contrario. Abrir la puerta en vez de blindarla.

Inauguro este rincón para compartir esos cuadernos. Empiezo con selecciones temáticas en PDF, por ahora casi todo digital, y con el tiempo sumaré escaneos de cuadernos físicos. Así, hasta que un día termine yo mismo alojado en la nube.

Gracias por leer y por asomarse.